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Respuestas a la campaña Zona de Exclusión Aérea en Siria

La semana pasada, la comunidad de Avaaz lanzó una campaña para proteger a los civiles del norte de Siria estableciendo una Zona de Exclusión Aérea definida [en adelante ZEA]. Más de 900.000 miembros de Avaaz se han sumado a la campaña, pero también hemos recibido una serie de concienzudas inquietudes dignas de consideración y respuesta. Avaaz es una organización guiada por sus miembros y comentar estos temas es absolutamente necesario, pues no siempre acertamos al 100%. La mejor forma de hacerlo y de mantener la profunda confianza que nuestra comunidad y nuestro trabajo requieren es entrar a debate con estas críticas. Disculpad que este texto sea largo, pero es importante abordar cada uno de los temas que se han planteado.

Estas son las principales objeciones:

a) Avaaz se basa en noticias no contrastadas y tiene datos erróneos.
b) Avaaz está haciendo campaña a favor de la guerra en Oriente Próximo.
c) Avaaz sirve a los intereses imperialistas de las potencias occidentales, sobre todo EE.UU.

Comenzaré explicando la lógica detrás de esta campaña:

El coste humano de la guerra en Siria ha sido absolutamente devastador. Ha habido más de 210.000 muertos. Más de 10 millones de personas han sido expulsadas de sus hogares. Más de la mitad de los hospitales del país han sufrido daños o han sido destruidos. Millones de niños y niñas no pueden ir a la escuela. Esta es la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Las noticias recientes han perdido de vista el hecho más básico: el conflicto sirio es el desastre humanitario de nuestra generación, y sigue destrozando innumerables vidas.

La comunidad de Avaaz ha trabajado con gran determinación para apoyar al pueblo sirio. Hemos ayudado a civiles y a activistas pacíficos a documentar violaciones de los derechos humanos, y hemos aportado millones de dólares para alimentos, medicinas y suministros humanitarios, así como a escolarizar a niños y niñas refugiados. Hemos hecho campañas para impedir que empresas armamentísticas sigan enviando armas al país, para pedir sanciones, y después hemos instado a la ONU a que ayude a detener la violencia. Fuimos más de un millón los que, desde todo el mundo, exigimos a EE.UU. e Irán que se unieran para ayudar a diseñar una solución negociada, y luego apoyamos una vez más las negociaciones impulsadas por la ONU. Esta comunidad lleva casi cuatro años trabajando para detener la guerra y ayudar a los necesitados, pero la crisis continúa y además se está extendiendo.

Estamos agotando todos estos foros y vías, y aunque son muchos los que ya están empezando a aceptar lo inevitable de décadas de guerra, le corresponde a una comunidad como la nuestra seguir buscando formas legales de intervenir para detener la masacre. El Consejo de Seguridad de la ONU ha afirmado en repetidas ocasiones que todos los estados tienen la Responsabilidad de Proteger al pueblo de las atrocidades en masa y de las violaciones de los derechos humanos. Esta doctrina legal nació del historial de terribles genocidios y crímenes de guerra que va desde el Holocausto a Ruanda, pasando por el régimen de los Jemeres Rojos. Establece que, si un gobierno es incapaz de proteger a sus ciudadanos, no desea hacerlo o, peor aún, es quien está cometiendo tales atrocidades, entonces la ley internacional puede poner en cuestión su soberanía. Para proteger a los civiles, otros Estados pueden usar la diplomacia, aplicar sanciones y, como último recurso, realizar una intervención militar. Rusia, China, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y muchos otros Estados han adoptado la Responsabilidad de Proteger. Y es en base a esto que hacemos este llamamiento a favor de una Zona de Exclusión Aérea, no en base a la doctrina engañosa de "guerra preventiva" que promueven los neoconservadores que buscan recomponer y dominar Oriente Próximo.

El llamamiento de nuestra comunidad a favor de una Zona de Exclusión Aérea es una estrategia muy seria trazada solo después de pasar por un intenso proceso de consulta con diplomáticos, expertos en la zona y gente de Siria para salvar la vida de decenas de miles de civiles. Será muy difícil acabar con la guerra en Siria tras cuatro años de violencia brutal por todas las partes, pero una ZEA podría ayudar a contener la violencia y hacer que las partes contendientes entren en negociaciones de paz. Ahora mismo, Asad no tiene ningún incentivo para negociar la paz. Cree que puede seguir exterminando a su pueblo hasta que este se someta. Una ZEA demostraría a Asad que el mundo puede actuar para detener esta masacre, y hará que cambie sus cálculos. También proporcionaría un lugar seguro a los sirios que entraron en territorio extremista huyendo del terror del régimen. Finalmente, reforzaría la campaña militar internacional contra ISIS. Una Zona de Exclusión Aérea que proteja a los civiles en el norte de Siria podría fortalecer las condiciones para una solución política negociada al conflicto.

¿Datos falsos o sin contrastar?

La crítica más común a la campaña es que el ataque específico al que nos referimos en la alerta por correo de la semana pasada está aún sin confirmar. Aunque siga siendo difícil confirmar de forma independiente e inequívoca los detalles sobre el terreno en Siria, hay fuertes motivos para creer estos tres hechos:
  1. Hubo un ataque con cloro en Sarmin el 16 de marzo: Los Cascos Blancos de Siria, trabajadores voluntarios de búsqueda y rescate muy respetados, colgaron imágenes y vídeos de las consecuencias del ataque (AVISO: muy gráfico). Después, una de las organizaciones neutrales de asistencia médica más respetadas del mundo, Médicos Sin Fronteras (MSF), que da apoyo en un hospital de Sarmin, informó de que varios médicos locales habían confirmado el ataque. "Atacar un pueblo y a su población civil con cloro demuestra una vez más que el conflicto sirio no conoce límites", afirmó el Dr. Mego Terzian, presidente de MSF. No se trata de un incidente aislado: la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas ha documentado repetidos ataques con cloro en Siria.


  2. El ataque con cloro del 16 de marzo se hizo con bombas de barril lanzadas desde helicópteros: Según MSF, médicos locales informaron de que "se avistó a helicópteros arrojando barriles que liberaron un gas asfixiante al impactar contra el suelo". El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos informó de que los ataques provenían de "bombardeos con bombas de barril".


  3. Solo el régimen de Asad está empleando helicópteros para luchar en esa región: El uso de bombas de barril lanzadas desde helicópteros por parte del régimen sirio ha sido ampliamente documentado y sigue siendo una violación directa de la Resolución de Seguridad 2139 de la ONU. No existen indicios que sugieran que los ataques con helicópteros estén siendo perpetrados por otros actores que no sean las fuerzas gubernamentales. El director de programas para Oriente Próximo y el Magreb de Amnistía Internacional, Philip Luther, responsabiliza al régimen de Asad en términos muy claros: "Estos horripilantes ataques han tenido como resultado la muerte atroz de civiles, niños pequeños incluidos, y prueban una vez más que las fuerzas gubernamentales sirias están comitiendo crímenes de guerra impunemente".
Las Naciones Unidas han confirmado y condenado reiteradamente la posesión y uso de armas químicas por parte del régimen sirio. En respuesta a los ataques con sarín en 2013 en una zona del extrarradio de Damasco llamada Guta, se alcanzó un acuerdo liderado por EE.UU. y Rusia para retirarle todas las armas químicas a Asad (excepto el cloro armamentístico). Este acuerdo fue aprobado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como resolución 2118. Sin embargo, los ataques químicos continuaron en forma de bombas de cloro armamentístico lanzadas desde helicópteros. En septiembre de 2014, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) publicó un informe citando una "'confirmación convincente' de que se ha utilizado un químico tóxico 'de forma sistemática y reiterada' como arma en pueblos del norte de Siria a comienzos de este año". Y las Naciones Unidas acaban de aprobar otra resolución más (Resolución 2209 del Consejo de Seguridad de la ONU) que confirma que se han utilizado armas de cloro en Siria y recoge el compromiso de recurrir a sanciones económicas o a la acción militar si tales armas volvieran a utilizarse.

Las bombas de cloro son solo una parte de la historia de este horror. El ejército sirio y las milicias aliadas, que son responsables de la amplia mayoría de las muertes de civiles, han utilizado armas no químicas lanzadas desde el aire para asesinar a miles y miles de civiles en el norte de Siria. Incluso si, al contrario de lo que indican las pruebas actuales, resulta que de alguna forma el régimen de Asad no es responsable de estos ataques recientes con cloro, una Zona de Exclusión Aérea en el norte de Siria reduciría drásticamente las muertes de civiles.

¿Haciendo campaña a favor de la guerra?

Hay quien nos pregunta si estamos haciendo campaña a favor de que haya aún más guerra en la zona. La respuesta es un rotundo "no". Los EE.UU. y los aviones aliados ya están patrullando el espacio aéreo del norte de Siria como parte de la coalición contra el Estado Islámico encabezada por EE.UU., así que una Zona de Exclusión Aérea no supondría despliegues nuevos significativos. El baño de sangre en Siria continuará con o sin una Zona de Exclusión Aérea, pero esta reduciría de forma drástica el número de víctimas civiles.

El uso indiscriminado de "bombas de barril" (bombas improvisadas hechas con barriles de metal llenos de clavos y trozos metálicos con el objetivo de asesinar y mutilar) lanzadas desde helicópteros del régimen sirio es continuo y ha matado ya a muchos miles de civiles. Human Rights Watch estima que el régimen de Asad ha llevado a cabo al menos 1.450 ataques aéreos en 11 meses solamente sobre una pequeña parte de la zona de conflicto. Las bombas de barril matan a más civiles que combatientes, y más de 76.000 sirios fueron asesinados el año pasado. Todos los esfuerzos previos por detener esto a través de la diplomacia y las sanciones han fracasado. Si nada cambia, otras 100.000 personas podrían ser asesinadas a lo largo de 2015.

Como en cualquier otra misión militar, una Zona de Exclusión Aérea podría poner en peligro a los pilotos que se encarguen de aplicarla, así como a las fuerzas de Asad que intenten violarla. Estas posibilidades son muy reales, pero sabemos lo que seguirá pasando hasta que se establezca una Zona de Exclusión Aérea: las bombas de cloro armamentístico seguirán cayendo sobre las familias mientras duermen, y el bombardeo casi diario seguirá asediando Aleppo. Miles y miles de personas morirán, durante los años venideros, si les damos la espalda y nos lavamos las manos.

Una Zona de Exclusión Aérea sobre Siria no es lo mismo que la desastrosa guerra de Irak. Yo mismo estuve en las calles manifestándome contra esa guerra en San Francisco en octubre de 2002, antes de que empezara, y ya entonces era evidente que esa guerra estaba basada en pretensiones imaginarias. Gran parte del personal de Avaaz hizo lo mismo, y una de nuestras primeras campañas fue en oposición a la escalada de la guerra de Irak. Pero el caso de Siria no podría ser más diferente. Esta campaña a favor de Siria no trata de invadir el país o cambiar su régimen, sino de proteger a familias indefensas.

¿Sirviendo a intereses imperialistas?

Por último, algunos de los comentarios más críticos que nos llegan cuestionan si Avaaz está sirviendo a los intereses de EE.UU. o de Occidente dando forma y ejerciendo ambiciones imperialistas en Oriente Próximo. La respuesta de nuevo es, definitivamente, "no". Avaaz es una comunidad de 41 millones de miembros que sirve a la misión de cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente desea en todas partes. Ese es nuestro latido. Y, en servicio a esa misión, Avaaz no acepta donaciones de gobiernos, empresas ni fundaciones – estamos completamente financiados por nuestros miembros.

Los miembros de Avaaz están repartidos por todos los rincones del planeta, y nuestro trabajo sirve a la esperanza de nuestra comunidad global y no a los intereses reducidos de ningún país concreto. Nuestro mayor número de miembros no viene de los EE.UU. ni de ningún país europeo, sino que está en Brasil. Y tenemos más de un millón de miembros en Oriente Próximo y el norte de África, más de 900.000 en Rusia y 40.000 en Irán.

Nuestra comunidad hace campañas regularmente contra las intervenciones extranjeras moralmente injustificables en Oriente Próximo, ya sea la ocupación brutal de territorios palestinos por parte de Israel o el acercamiento de EE.UU. y la UE a un nuevo tirano en Egipto. Entendemos el trágico y a menudo cínico legado de la intervención extranjera en Oriente Próximo y el norte de África.

Una Zona de Exclusión Aérea podría traer a la mente de algunas personas imágenes de la política de exteriores de George W. Bush y de las intervenciones occidentales ilegales. Esto es diferente. Una Zona de Exclusión Aérea definida no debe ser implementada por ningún país en particular. Debe ser el resultado de un esfuerzo internacional con un objetivo claro: la protección de civiles. Y Estados como Turquía, Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos, que han exigido públicamente una Zona de Exclusión Aérea y la protección de las poblaciones civiles en Siria, deben encabezar la provisión de los recursos necesarios para implementarla. El gobierno socialista francés también ha expresado un fuerte apoyo a una Zona de Exclusión Aérea definida. Pero estos gobiernos no actuarán si no es con el apoyo de Estados Unidos, que tiene los recursos diplomáticos y militares para servir como coordinador durante un período limitado de tiempo -- hasta que se garantice la seguridad de los civiles.

Esta campaña trata de proteger a las familias sirias que han sido abandonadas por la comunidad internacional a una letanía de horrores, y viene a reforzar el mismo llamamiento hecho por los Cascos Blancos de Siria, la tan respetada y neutral fuerza siria de protección civil. Avaaz tiene 41.906 miembros sirios. Aunque la mayoría de los sirios no dispone hoy de acceso a Internet, miles de ellos se han sumado a nuestra llamada. De todos los países de la Tierra, Siria es el que tiene un mayor porcentaje de miembros de Avaaz que ha firmado y compartido esta petición. La comunidad de Avaaz ha defendido una y otra vez el principio de que se debería proteger a las poblaciones civiles indefensas – y esas decenas de miles de miembros sirios de Avaaz no se merecen menos.

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El objetivo de esta campaña no es extender la violencia, sino contribuir a que acabe. Perdida entre toda la cobertura mediática reciente sobre ISIS y las negociaciones nucleares de Irán se encuentra una verdad humana muy sencilla: millones de personas como tú y como yo se encuentran ahora mismo en Siria intentando desesperadamente encontrar refugio, alimentar y vestir a sus hijos. Simplemente, sobrevivir a otro día más de horrible violencia. Esta campaña va para ellos.

Espero que este texto te haya resultado útil. Tal vez hayas decidido abandonar Avaaz cuando lanzamos esta campaña y, si nuestros valores realmente no casan, entonces será lo mejor. Pero si consideras que cada vida humana es igualmente preciosa y merecedora de protección, espero que sigas con nosotros y que continúes aportándonos tu visión de las cosas. Nadie está en posesión de la verdad absoluta, y tenemos que seguir escuchándonos y comprometiéndonos los unos a los otros para acertar. Por favor, avísanos si hay algo de este mensaje en lo que realmente nos estemos equivocando.

Con respeto y agradecimiento,

John Tye
Director de Campañas de Avaaz